
¿Cuantas veces uno a llegado tarde a nuestro humilde colegio y avisto que un buen inspector esta esperando con la puerta hacia elsaber cerrada?
Uno corre con la esperanza de llegar a tiempo,sacrificando el físico, soltando garabatos, con perros rabiososatrás de uno, y cuando al fin se llega, todo mordido, rasguñado,agonizando, un poco más con los pulmones en la mano, se encuentra con una pila de pingüinos todos amontonados¿Por el frio? ¡¡Noooo!! No creo.
Creo que será porque te hancerrado tu futuro de llegar a algún lugar donde te puedan pagarun sueldo que ojala no fuese el mugriento pago de un profe,pero si nos cierran el portal del cole, ¿Hee? Capaz tengamosuno peor (no creo que haya un sueldo peor que ese), Despuésque empiezan a entrar, con una carita de babosos (como situvieran a la polola a un lado), los detienen y viene la malditapregunta del año:
¿Su uniforme? Te miras y te acuerdas queno te toca ed. física, sacas hasta el pedazo de biblia de estudioy empiezas a pegarte.Te dejan afuera y tú pagando el pato. Pasan las horas y no te dejan entrar, pasa el primer recreo y no pasanada, llega el segundo y no te dejan, Llega la hora de almuerzoy recién puedes entrar, pero, no directamente a clases, sinoque a saludar a tus amigos, y desearle mal a otros.Esto paso el día jueves 17 de abril, donde un grupo de alumnosde media por razones "X" llegaron un poquito atrasados.
Y nuestro querido colegio los dejo afuera, si señores, aquellospingüinos se enfrentaron al fresco de la mañana.
¿Estosignifica algún problema para el establecimiento? Nones,sin inconvenientes nuestros compatriotas quedaron afuera,dando jugo, suplicando una clase.
¿Injusticia? Ellos se dejaronescuchar con un simple mensaje escrito a piedra en la calle:
¡¡Querimo Estudiar!! IVºA. - IV C.
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